Ángel García Galiano | 20.02.2010 | Futuros Difuntos, La Zaranda La muerte en el cedazo de la locura más de treinta años de acreditada solvencia, este “Teatro Inestable de Andalucía Baja”, como así se autodenomina, sube de nuevo a Madrid, tras aquel memorable Los Que Ríen Los Últimos, de hace un par de años, sobre la vida (y la muerte) de los cómicos de la legua, para proponernos este valleinclaniano título (que no espectáculo) de Futuros Difuntos en el que unos internos de un manicomio pugnan desordenadamente por reorganizar sus vidas tras la defunción del director de la institución y en ausencia, por tanto, de autoridad.
Ángel García Galiano | 12.02.2010 | El condenado por desconfiado, Tirso de Molina Carlos Aladro, a pesar de su juventud, se ha atrevido ya con Lope, Shakespeare, Corneille… y hasta con Garcilaso, en aquel magnífico montaje sobre poemas del toledano que disfrutamos en su querida Abadía. Es uno de nuestros directores más sutiles, más avispados, que mejor encaran (sin miedo) el texto clásico más sagrado y le hace saltar chispas de perplejidad y oreos aromáticos de indiscutida grandeza, pues busca siempre el sesgo menos advertido o el escorzo de la paradoja para subrayar aquello que una tradición, abotargada por la costumbre, no sabe ver.
ÁNGEL GARCÍA GALIANO |Pilar Pedraza, La perra de Alejandría, Madrid, Valdemar, 2009, 313 págs. La portada, con una ilustración basada en el cuadro de W. Charles Mitchell y la contraportada, en su resumen acerca de la obra, nos informan a las claras de que la figura de Melanta, protagonista al sesgo de esta novela, está basada en la figura de la “mártir” Hipatia, filósofa neoplatónica y astrónoma, cuyo sacrificio de manos de hordas salvajes de cristianos talibanes (si se me permite la redundancia) ha percutido a lo largo de los siglos hasta nuestra más estricta contemporaneidad en forma de ensayos, como el extraordinario, y ejemplar, de Maria Dzielska, Hipatia de Alejandría (Siruela, 2004), de novelas históricas, alguna película pretenciosa mal contada y poco fundada, y hasta obras de teatro (excelente la de Gómez de Liaño, publicada en Siruela en 2008).
Duermevela |Ángel García Galiano | Vestidas de blanco, sobre fondo blanco, mobiliario blanco, almas blancas de nariz roja y respingona, risueñas, abatidas, sorprendidas, extasiadas, ahiladas, como niñas, como viejas, como estrellas danzarinas, estas cuatro actrices ríen, lloran, saltan, tropiezan, dicen sus réplicas, trastabillan y flotan sobre un escenario tejido con, por, sobre la música de un violín en escena que va desgranando los repliegues íntimos de una farsa metafísica (entre teatro del absurdo y coros de una comedia griega pasados por el lenguaje del clown) en que se van hilvanando frases, arpegios, recuerdos, anhelos, intuiciones, chispazos de genio, monólogos lentos, silencios sincopados, todo ello regido por el leit-motiv del despertar, de la vida como sueño, con el mito de la caverna al fondo, sobre la gran pregunta de quiénes somos y adónde vamos en este ir deshaciéndonos que se llama la Vida y que muchos organizan como si fuera la “realidad”, “midiendo sombras”, para generar poder con apariencia de sentido hacia la muerte Futura.
ÁNGEL GARCÍA GALIANO | Cristina Cerrada, La mujer calva, Madrid, Lengua de Trapo, 2008, 183 págs.
Ruido de fondo
Esta interesante novela, la segunda de su joven autora y su cuarto libro como narradora, ha merecido el XIV Premio Lengua de Trapo de Novela. Ya su segundo libro de relatos, Compañía, se adjudicó el II Premio de Narrativa Caja Madrid y en él se corroboraba un camino incoado en Noctámbulos (2003), pues en ambos libros de relatos despunta una narradora formidable, dueña de un mundo literario amueblado de lecturas que poco a poco han ido conformando un imaginario personal inquietante, elusivo, rojinegro, de enfermos, solitarios, perdedores, impulsivos, adolescentes sobre el abismo, ancianos sin fondo y maduros sin norte en los que, a pesar de advertir las huellas de sus maestros del realismo sucio americano, paso a paso, cada vez más dueña e independiente de ese submundo, organiza y describe una trama de lealtades inconscientes, individuales y colectivas, que la convierten en uno de los valores más a tener en cuenta de la narrativa ventura.
ÁNGEL GARCÍA GALIANO | 31.12 .2009 | de Heinrich von Kleist, versión de Emilio Hernández, dirección: Magüi Mira.
Sale uno, tras ver esta agradable función, con una sensación agridulce, con la sospecha de que se ha echado a perder un texto enigmático, “romántico” (en el sentido más profundo) y lleno de ambigua socarronería en torno al tema de la “concepción virginal” y del honor aristocrático y militar (que aún pesa, aunque de otra manera) que atenaza y lastra las relaciones sociales.
CON LOS CINCO SENTIDOS | ÁNGEL GARCÍA GALIANO Violeta Díaz-Corralejo, CON LOS CINCO SENTIDOS, Madrid, Sial, 2009, 123 págs.
Violeta Díaz-Corralejo ha escrito este delicioso, duro, sensible, tierno, conmovedor, osado y bello poemario con los cinco sentidos del cuerpo, la vista, el tacto, el oído, el gusto y el olfato, y con las tres potencias del alma, la memoria, el entendimiento y la voluntad.
Con la vista, para poder ver amanecer el mundo siempre por primera vez, en este instante, la plata y la rosa de su aurora, el azul terciopelo del medio día, el oro otoñal de los atardeceres, y los magentas y cobaltos del ocaso.
Ángel Garcìa Galiano
Madrid, 1961. Ha escrito las novelas El mapa de las aguas (1998), Hilo de plata (2002) y La casa sin palabras (2008). También ha ejercido la crítica literaria en revistas como Reseña y Revista de libros.