EL FOSO | FERNANDO ANGEL MORENO | 26.04.2009 El pacto de ficción, como creo que popularmente más o menos se sabe, es la manera en que los teóricos de la literatura denominamos una especie de «entendimiento» entre el texto y el lector. Este entendimiento explica la manera en que cualquier lector toma la ficción del texto como real y suspende su incredulidad mientras no se le saque de dicho pacto.Ayer, durante la representación de The Winter’s Tale, según la completísima propuesta de Sam Mendes, mi pacto de ficción no se rompió en ningún momento.
EL FOSO | FERNANDO ANGEL MORENO | 03.02.2009 A menudo intento convencer a un buen amigo mío de que me acompañe al teatro. Jamás lo he conseguido, porque sufre una enfermedad degenerativa de los ojos que le va restando agudeza visual. Ve de otro modo, con muchas dificultades, cada vez mayores.
El tío lo lleva estupendamente: vamos al cine a segunda o tercera fila, jugamos a las cartas preguntando de vez en cuando qué carta es la del tapete, se ha sacado su plaza de profesor de Metafísica en una universidad pública, tiene su novia, su genialidad, su inteligencia asombrosa, sus artículos y sus libros… Lo lleva muy bien, vamos. Pero no va al teatro porque teme estar una hora entera perdido sin enterarse de lo que está ocurriendo, sin poder disfrutar nada.
EL FOSO | FERNANDO ANGEL MORENO | 29.01.2009 Siento verdadera debilidad por Mamet. No es difícil. Equivale a escribir que se siente debilidad por Truffaut o por Wilder: da igual lo que escriban, el proyecto en que entren. Su personalidad lo toca todo, deja una impronta que distingue su trabajo del de cualquier otro.
Me ha cautivado tanto su teatro -desde American Buffalo a Glengarry Glen Ross (una de mis favoritas)- hasta su cine, con esa House of Games, con la deliciosa y aparentemente sencilla Things change o con la diferente State and main.
¿Cambia Noviembre muchas coordenadas de las que esperarían sus seguidores? En mi opinión, recoge de nuevo ciertas pautas de la obra del polémico escritor: su visión triste del alma humana, la reflexión sobre quienes tienen poder sobre otros, cierta ternura incluso para personajes imperdonables, las dudas ante el idealismo ciego y unos diálogos siempre ingeniosos.
EL FOSO | FERNANDO ANGEL MORENO | 21.01.2009 Las claves del interés estético de esta obrita podemos hallarlas ya en el título. Sin embargo, este contiene mayor humor negro que el que se desarrolla a lo largo de la obra. En realidad, me cuesta mucho de calificar de «humor negro» el tono del texto. Para entender dicho tono, apenas descubro nada si revelo que se trata de un texto en el que los dos protagonistas se encuentran en estado terminal.
No obstante, la actitud de estos personajes ante la muerte dista de crear un regodeo con la muerte, sino que plantea una extraña sensación tranquilidad, de serenidad de los protagonistas ante lo que ha de ocurrir. Por eso no acabo de verlo del todo como humor negro.
EL FOSO | FERNANDO ANGEL MORENO | 05.01.2009 Al caer la tarde, en la víspera de Nochebuena, un hombre amable nos ofreció un té -con intenso aroma a cardamomo- en una sala pequeña del teatro La Abadía.
Apenas había dado tiempo para que pronunciaseis la palabra «Estrella» cuando entramos en la sala de la escena, donde se habían levantado unas eclesiásticas gradas de madera con cojines rojos. Todo el espacio había sido sumergido en olor del incienso propio de una catedral o de una abadía románica. Si lo unimos a las negras paredes de la sala, el espacio invitaba al inconsciente a recordar una atmósfera similar. No obstante, también algo nos decía que esa atmósfera revivida la habíamos vivido ya antes en contextos muy diferentes a aquel en el que nos encontrábamos.
EL FOSO | FERNANDO ANGEL MORENO | 15.12.2008 Los más importantes teóricos han insistido en que no existe arte más inmediato y actual que el teatro. Cabe recordar ahora, por tanto, toda la teoría dramática de Alfonso Sastre aboga por la vinculación entre teatro y sociedad.
Es decir, el principio de «el arte por el arte» no cabe mucho en teatro, y La taberna fantástica representa un excelente ejemplo.
La obra trata del barrio de Ventas, casi mi barrio, la zona en la que he vivido durante 37 años y por la que ayer mismo estuve de chatos y cañas y vermuts de grifo con sifón. Chema, el maestro de cañas del Olivares, que las sirve como nadie, me vino a la mente una y otra vez mientras conocía al Luis de la taberna de Alfonso Sastre, durante la representación.
EL FOSO | FERNANDO ANGEL MORENO | 2.12.2008 El musical es un género que de por sí se entierra junto al teatro burgués. Respecto a esta cuestión, en mi columna anterior incidía en el sangriento peligro de que la representación de nuestro teatro clásico se quedara en una mera arqueología burguesa.
Por el momento, detecto en ese teatro algo similar a lo que forma parte de la esencia de los musicales: el horror sin límites de la fórmula que funciona correctamente.
Fernando Angel Moreno
Crítico, investigador y ensayista.
Profesor de Teoría del Lenguaje Literario y del Texto Dramático en la Universidad Complutense de Madrid.
Es doctor en Ciencias del Lenguaje y de la Literatura por la Universidad Complutense de Madrid, donde se licenció en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada con Premio Extraordinario y Premio Nacional Fin de Carrera.
Actualmente co-dirige la revista Hélice: reflexiones críticas sobre ficción especulativa. Ha sido ensayista y crítico de cine y de literatura en diversos medios, tanto científicos como divulgativos.
Ha ejercido de profesor de Semiótica Cultural en la Universidad Alfonso X, de Madrid, y de Lingüística y Comunicación Audiovisual para diversas instituciones privadas. Desde hace años imparte un taller de Crítica Cinematográfica para la Comunidad de Madrid. Ha sido también durante años profesor de Lengua Española y Literatura en el Centro Obispo Perelló.
Ha sido uno de los coordinadores del I Congreso Internacional de Literatura Fantástica y de Ciencia ficción para la Universidad Carlos III de Madrid en 2008, además de conferenciante invitado en diversos congresos.
Diplomado en 1991 en Lenguaje y Dirección Cinematográficos; en 1993 obtuvo la beca SOURCES de la CEE para jóvenes guionistas.